(la siguiente anecdota es totalmente ficticia, la lei en alguno de esos mails de chistes que se reenviaban en los 90 y me la acabo de acordar)Una mañana salgo de casa para ir al trabajo y veo que el perro estaba jugando con algo, me acerco y para mi sorpresa era el cobayo de mi vecino... me muero!
Se me ocurre el plan maestro, se lo saco de la boca al perro, todo lleno de baba y tierra, agarré y me metí en casa lo lave un poco y lo sequé.
Fui sigilosamente al patio de mi vecino y lo meti en la pecera con aserrin, el crimen perfecto... parecería una muerte natural.
Esa misma tarde salgo a sacar la basura y me cruso con mi vecino, pongo cara de poker y "buenas tardes", charlamos del clima, del transito, y en un momento mi vecino me dice:
"-No sabes que cosa rara me pasó hoy, algún bromista desenterró el cobayo que se me murió, lo lavó y lo metió en la pecera de nuevo"






